domingo, 15 de octubre de 2017

RESACA

(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

BOSQUEXOS DE MEMORIA COMPARTIDA
(A propósito de “Resaca”, de ilMaquinario Teatro)

SANTIAGO PAZOS


O director Tito Asorey e Carmen Castro, programadora do FIOT, 
no Café con...


A primeira reflexión que fixen despois de ver “Resaca” é que esquecemos con demasiada facilidade, botámoslle un sono e parece que cando espertamos xa non acordamos con exactitude nada do acontecido unhas horas antes. Mais nunha segunda lectura penso que tamén recordamos moitas das cousas que cremos perdidas, algo así coma bosquexos de memoria que, ao compartilos con outras testemuñas, encaixan perfectamente recuperando vixencia e rexurdindo coma se nunca perderan actualidade.

Nunha escenografía cálida, figurando unha especie de café musical con moito fume pegado nas súas paredes e moito cheirume a whisky escocés, (ou iso quero maxinar eu por ser eses lugares tan dados á melancolía), na que destaca unha gran pantalla multimedia e unha morea de area que garda sorpresas, cinco amigos rememoran a historia e vida en común con Alex, outra amiga desaparecida.


A música en directo, cun fermoso tango engadido, vai dando paso a escenas que semellan retallos fugaces dunha biografía que se reconstrúe sustentándose en monólogos moi ben definidos e ditos cunha naturalidade interpretativa que transmite verdade polos catro costados. Monólogos que funcionan como potentes columnas que manteñen en pé esta proposta de creación colectiva. Tendo algunhas desas escenas gran carga emocional, (coma a dos mixtos acendidos ou a do xogo dos grolos de alcohol), e mesmo certo lirismo reforzado por esa especie de transicións nas que a danza contemporánea engade dramatismo plástico.

Penso que tanto Tito Asorey na dirección, e na dramaturxia xunto a Ana Carreira, como os cinco actores, (Melania Cruz, Fernando González, Fran Lareu, Laura Míguez e Vadim Yukhnevich), que danzan, tocan, cantan e interpretan, amósannos un traballo cheo de sinceridade e credibilidade, sen artificios innecesarios.

Recibiron un aplauso merecido, forte, caloroso e sentido.


Saúde 

EL CICLISTA UTÓPICO

(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

TENSIONES EDULCORADAS
(A propósito de “El ciclista utópico”, de Feelgood Teatro, Emilia Yagüe Producciones y Teatro Calderón)

SANTIAGO PAZOS


Fran Perea y Fernando Soto en el Café con...


Que por un azaroso accidente sufras una abducción y seas manipulado hasta el punto de tirar por la borda toda tu vida, personalidad, trabajo y familia incluida, debe ocasionar una serie de tensiones tan fuertes que ni la flema británica más exquisita sería capaz de endulzar.

Sin embargo, Yayo Cáceres lo intenta, en esta tragedia de tintes forzadamente cómicos, con éxito discutible desde mi punto de vista. El método que utiliza, tutear al espectador buscando su complicidad y embaucarlo de tal modo que sienta como suyo todo lo que ocurre en escena, es de sobra conocido para los que hemos visto otros proyectos suyos con Yllana, L’om-Imprebís o Ron Lalá.

Esa familiaridad con la que Manuel (Fran Perea) se dirige al público, persigue funcionar como un anzuelo lleno de sabrosa carnaza al que tenemos que hincar el diente sin rechistar. Lo que pasa es que, desgraciadamente, nos ofrece un plato excesivamente salpimentado, exagerado de tono, gestualidad y volumen. Su personaje, además, no es creíble, pero de eso debe cargar con la culpa el autor Alberto de Casso.

Y lo mismo pasa con Acebal (Fernando Soto), aunque en este caso se utilice un lenguaje soez y cierto desdén mugriento que pretende enamorarnos provocando lástima y vergüenza ajena. Un personaje que, por el contrario, sí parece gozar de cierta credibilidad gracias a la mesura interpretativa del actor.


Tampoco ayuda esa canción que suena solapada detrás de los monólogos, ni el utilitario decorado aunque tenga un toque conceptual como espejo donde se proyectan y chocan esos dos mundos tan distintos.

No gustó al respetable. Me parece que algo falla en ese texto, empezando por el título. Quizás se deba a un fallo de origen. Porque se plantea un acontecimiento al que, en apariencia, se le da más importancia de la que tiene y que, desde el punto de vista del espectador, necesitaría de otro desarrollo argumental para desencadenar y justificar ese suicidio final. Y la utopía?

Pero más allá de esas tensiones edulcoradas, destacaré, eso sí, por mucho que el resultado final no alcance el nivel esperado, la buena sintonía entre Fran Perea y Fernando Soto que mantienen un pulso interpretativo rico e interesante.

Salud


jueves, 12 de octubre de 2017

HAMLET ENTRE TODOS

(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

TOMAR ELSINORE POR ASALTO
A propósito de “Hamlet entre todos”
de {los números imaginarios}

SANTIAGO PAZOS

  
No es la primera vez que se reflexiona aquí sobre la adaptación, modernización o ambientación y actualización contemporánea del teatro clásico. Me he preguntado, en más de una ocasión, si es conveniente o necesario poner algunos límites a esa libertad de interpretación y  me parece que, mientras se respete el hilo argumental original, toda relectura es factible aunque trastoque y manipule las formas a las que la ortodoxia clasicista nos tiene acostumbrados.


Así, en “Hamlet entre todos” se toma Elsinore por asalto. Todo lo que respecta a su tratamiento ambiental, formal y estético es recreado mediante la interacción (teatro de inmersión lo llaman) entre la compañía {los números imaginarios} y los espectadores/actores que asistimos a la función. Mientras se mantiene la idea original con gran respeto al texto de Shakespeare, el traje con que se viste es novedoso y participativo.


Nos muestran una manera de reconstruir a Hamlet como un ser humano lleno de aristas, complejo y sublime aunque también cercano y sensiblero. Hamlet como único protagonista, como el personaje sobre el que pilota toda la trama, el centro donde confluyen todos los dilemas. El hombre que ríe y disfruta con sus amigos, que llora ante la adversidad, que sufre por su incapacidad para resolver las trampas que su destino le tiene preparadas, que urde artimañas para conseguir lo que quiere mediante el engaño y la manipulación, que ama y odia con desmedida pasión y que se recluye ensimismado en la música como lo haría cualquier joven en el siglo XXI.


Todo eso gracias a un actor (Alejandro Pau) que lo hace todo, que lo da todo, que derrocha generosidad sobre el escenario en cualquiera de las facetas que desarrolla, intérprete musical de baladas pop/rock, o actor completo, versátil, con todos los registros que requiere un papel tan difícil. Con una labor de dirección y producción, de Carlos Tuñón, excelente. Y una empatía y orquestada disponibilidad del resto del elenco muy de agradecer para el espectador que ejerce de actor ocasional, participante activo, y cómplice necesario, que vive durante cuatro horas una experiencia irrepetible.


No acostumbro a prestarme a este tipo de experiencias pero en esta ocasión, afortunadamente, no tenía alternativa. Gocé de lo lindo convertido en un Horacio más y viendo como disfrutaban desinhibid@s mis compañer@s, aficionad@s fioter@s, convertid@s en Claudios, Gertrudis y Ofelias.

Repetiría sin dudarlo.



Salud

 (Mil gracias a JOSÉ MARÍA DE LA VIÑA por sus magníficas fotografías)

martes, 3 de octubre de 2017

"LA ÚLTIMA CENA" de Atresbandes

FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

ECOS Y SILENCIOS
(A propósito de “La última cena”, de Atresbandes
& Reckless Sleepers y coproducido por el FIOT)

SANTIAGO PAZOS



Se tragaban las palabras, literalmente, como si fuesen hostias consagradas. Se tragaban las últimas palabras y yo escuchaba el eco que dejaban flotando en el aire. Un aire viciado, como desoxigenado por momentos, donde los silencios, escasos, te invitaban a una reflexión rápida, acelerada e irremediablemente inconclusa. Pasamos de un muerto a otros muertos sin haber digerido el impacto que nos causó escuchar el primer epitafio.

En esta performance plástica y psicológica no todos los muertos son iguales. Algunos son famosos que se fueron en circunstancias poco claras, otros parece que se fueron porque les dio la gana, muchos, los de más impacto, se fueron porque los condenaron a irse, ejecutados. Un plato de mal gusto que amarga cualquier cena.


El manjar era el espectáculo, su simbología potente, una mesa para cinco en la que solo se sentarán tres comensales, las manzanas de René Magritte, la aleatoriedad para colocar a los comensales. Y en algún caso aparente simbolismo para coloquios de cineclub, como en los pies descalzos de los actores, que estaba motivado por algo tan poco lírico como la comodidad del director y creador Mole Wetherell.

Teatro de vanguardia que deja al descubierto situaciones y sentimientos que el ser humano asume como algo cotidiano y que, sin embargo, para cada uno en su momento es un acontecimiento único e irrepetible. Morirse.


Una manera de hacer teatro en la que el dramatismo se sugiere, (como en el caso del condenado a muerte que no pide nada para cenar y para que no muera con el estómago vacío le traen una hamburguesa por orden de su madre). La tragedia no se expresa con trazo grueso, no se lanzan proclamas, sólo se expone, sin conclusiones, para que el espectador comensal reflexione libremente.


A Mónica Almirall Batet, Albert Pérez Hidalgo y a Miquel Segovia Garrell, de Atresbandes los conocimos en 2015 con “Locus amoenus”, una obra sugestiva con profundas inquietudes existenciales y con mucha frescura interpretativa. Y podemos decir que en “La última cena” destaca su madurez, tanto en su planteamiento teórico como en su solidez sobre el escenario. Un camino de crecimiento creativo, artístico y humano, del que espero seguir disfrutando en próximas entregas.  

Salud



lunes, 2 de octubre de 2017

"LA TERNURA" de Alfredo Sanzol

(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

JUGANDO CON SHAKESPEARE
(A propósito de “La ternura”, de Teatro de la Ciudad
y Teatro de la Abadía)

SANTIAGO PAZOS

  
Dice Alfredo Sanzol, autor y director, que “La Ternura” es una comedia romántica de aventuras escrita con estilo shakesperiano que trata sobre la imposibilidad de protegernos del dolor en las relaciones amorosas y de la importancia que tiene en la vida del ser humano.

Yo diría que Sanzol juega con, (o a ser)  Shakespeare y sale muy bien parado, escribiendo y montando una comedia que contiene los ingredientes fundamentales que caracterizan las grandes obras del autor inglés. Empezando por el estilo cercano y popular con que está escrito y siguiendo por el interés universal del tema que trata, las relaciones entre hombres y mujeres y los efectos que el amor provoca en ellos. Todo un orquestado y perfecto enjambre de enamoramientos, enredos, engaños, confusión, sufrimiento, pasión, inocencia, venganza, odios y ternura que nos avocarán a la conclusión de que el paraíso no existe. Pero sobre todo habla de la ternura como epicentro donde lo onírico y lo corporal se unen. La ternura como argamasa en la que realidad y deseo se funden y se confunden. El amor tratado con humor desenfadado y festivo.

Y si el texto es redondo, la dirección es excelente. Dos horas que pasan sin enterarte. Con un ritmo que empieza lento, expositivo, y que va creciendo en intensidad dramática y cómica a la vez que el enredo se hace más intrincado, laberíntico y gracioso.  

Desde el comienzo, con esa canción populachera (el calderete), descubrimos que el trabajo previo, en los talleres creativos de Teatro de la Ciudad y La Abadía, conjura muy positivamente a los protagonistas que expresan complicidad a raudales. Factor, por otra parte, imprescindible para que el Director pueda desarrollar su ingeniosa arquitectura teatral con aparente facilidad y sencillez.


Y los actores, aunque empiezan un tanto amodorrados y cometen algunos errores que podrían pasar desapercibidos por su nimiedad en una función tan larga e intensa, están todos bien, esplendidos en ocasiones. Con unos monólogos larguísimos e intensos que les permiten lucirse mostrándonos sus dotes interpretativas y su enorme memoria. Fantástico el repertorio de viandas y todo tipo de productos alimenticios que salen por la boca de La Reina Esmeralda (Elena González), genial la sarta de insultos del final entre ella y el leñador marrón (Juan Antonio Lumbreras), (quizás el personaje menos natural por su caricatura bufonesca). Tierno e inocente a más no poder Javier Lara como leñador Azulcielo, simpática y dicharachera Natalia Hernández como Princesa Salmón, y unos Eva Trancón (Princesa Rubí) y Paco Déniz (leñador Verdemar) que añaden dominio y mesura en cada una de sus intervenciones.

Me gustó, básicamente por su cercanía y por estar desnuda de esa sofisticación tan poco fidedigna con la que tantas veces nos presentan el mundo shakesperiano. Y, por los aplausos y bravos, creo que los aficionados fioteros se quedaron bien contentos con este divertido juego.

Salud



sábado, 30 de septiembre de 2017

"LA ZANJA" de TITZINA TEATRO



(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

ENSAYO GENERAL CON PÚBLICO
(A propósito de “La zanja” de Titzina Teatro)

SANTIAGO PAZOS



En el programa del FIOT aparece como un preestreno, pero en realidad no deja de ser el ensayo general con público de siempre. Recuerdo asistir en Madrid a más de uno, gratis con invitación, incluso a una ópera en la que en vez de cantar se recitaba el texto. Parece un buen método para ajustar flecos guiándose por la reacción del espectador. Un espectador que aguanta los errores sin sentirse engañado, conocedor de su papel como conejillo de laboratorio. En un ensayo no cabe la protesta ni el pataleo y sólo si quieres aplaudes por cortesía, por respeto. En casos como el de ayer, sin embargo, molesta un poco ejercer de cobaya porque en ningún lugar se dice que vamos a asistir a una obra en construcción, no acabada. O eso me pareció. Lo de pre(estreno) no especifica nada al respecto.

En realidad, ayer asistimos a la puesta a punto de un texto que, a mi parecer, necesita una profunda criba para dar fluidez y luminosidad al mensaje que se quiere transmitir y para que los diálogos ganen en agilidad. Una limpieza que ayude a centrar el discurso alejándolo de una retórica que resta claridad y no aporta nada imprescindible a la temática de la obra.  

¿Y el teatro? ¿Y la dramaturgia? ¿Dónde estaban? Algo de eso vimos, pero tan escaso que los diálogos, dichos como de corrido en muchas ocasiones, entre Diego Lorca y Pako Merino eran, por veces, casi extenuantes. Un toma y daca sin fin que pedía a gritos alguna parada, algunos silencios que permitiesen respirar. Una dinámica lenta, estática, falta de ritmo, donde escenas oníricas o realistas se van mezclando con otras de un pretendido costumbrismo sin una clara datación temporal que facilite su comprensión.


Otra cuestión es si el tema del que tratan es acertado para estos tiempos que vivimos. Yo creo que sí, aunque tenga dudas de su planteamiento, tanto teórico como plástico o dramático.

Las colonizaciones antiguas o modernas, a través de la invasión armada de antes o la comercial de ahora, la falta de escrúpulos de la avaricia humana, la falta de conciencia de los fuertes o la rendición de los más débiles. Denuncias ecológicas y humanas necesarias, justas. Las antiguas y las actuales. Cuando la celebración del 5º centenario del descubrimiento de América ya se discutieron con profusión intelectual todos los extremos de la conquista desde San Bartolomé de la Casas, pero, sin duda, las injusticias necesitan de una permanente revisión. Y la despiadada colonización en nombre del progreso la sufrimos nosotros mismos en la actualidad, sin ir más lejos, en Corcoesto.

En definitiva, lo fundamental de un ensayo, sea o no general, con o sin público, es que todos estos aspectos se pueden mejorar y Titzina es una Compañía con sobradas muestras de que sabe hacer buen teatro, con experiencia y profesionalidad. Acordaros, por ejemplo, de la genial “Éxitus”. Yo espero que la experiencia de la función de ayer les ayude a marcar los ajustes necesarios para triunfar porque “La zanja” puede llegar a ser una obra de gran calado. Veremos…


Salud


miércoles, 27 de septiembre de 2017

AS GARGALLADAS GÓTICAS de Paula CARBALLEIRA, Félix ALBO e Quico CADAVAL


(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

AS GARGALLADAS GÓTICAS
DE PAULA CARBALLEIRA,
FÉLIX ALBO E QUICO CADAVAL


SANTIAGO PAZOS



Rirse do medo parece unha forma axeitada para superalo, sobre todo neses momentos nos que as gargalladas iluminan eses espazos escuros e tenebrosos dos que un sempre quere fuxir correndo. E rirse da mesma morte, facendo chanzas dela, tamén nos libera dese peso xélido e macabro que comporta, non só o feito en si e a palabra que o nomea, senón o propio concepto.

Xa sabemos que falar de mortos é unha deriva moi suxerinte e case inevitable nas noites frías e ventosas. Facíano meus avós, cando os visitaba de cativo aló en Sabaceda (aldea da parroquia de Bazar no Concello de Santa Comba). Aquela casa soa no medio do monte era un escenario perfecto. Ao carón da lareira, as historias da Santa Compaña eran sempre o regalo de boas noites. E conseguir durmir despois non era nada doado.
 
Pois a iso, ou algo parecido,  se dedicaron na Rúa dos contos, a fin de semana pasada. Por unha parte  Paula Carballeira na Cervexaría A Bombonera, e por outra, Félix Albo e Quico Cadaval no Mercado Municipal de Carballo.



“Os contos que me foron contando” de Paula Carballeira están cheos de mortos, mais parece que os que dan verdadeiro medo son os vivos dos que fala. A súa especialidade narrativa é ir debullando vivencias con aparencia de normalidade que desembocan, por circunstancias imprevistas ou pouco claras, en situacións macabras nas que a tensión dramática pódese cortar cun coitelo, subindo de intensidade ata que a trama queda resolta, xeralmente, cun desenlace rocambolesco e cómico.

 

Félix Albo, en cambio, non persegue dramatizar máis aló do estritamente necesario, o seu é ir directamente a buscar o riso cómplice con historias cheas de disparatadas ocorrencias. Un home de palabra sosegada que engancha pola sinxeleza argumental, e que nesta ocasión, (Quizais coma unha especie de homenaxe a película “Amarcord”), amosou claras influencias fellinianas.



E qué dicir do mestre Quico Cadaval que non teña xa dito neste blog? Penso que xa escoitara todas as historias que contou, pero o seu maxisterio permítelle renovalas e enriquecelas, sen perder un ápice de interese, en cada nova función. O esqueleto temático mantense,  é sempre o mesmo, ou case, o que mudan son os carreiros polos que transita e as bifurcacións argumentais coas que nos vai ilustrando. Carreiros cheos de sabedoría e coñecemento. Sen dubida segue a ser o mellor narrador e transmisor de historias, contador de contos e monologuista do país.



Saúde  


NOTA: 
TRANSMITIRLLE O  AGRADECEMENTO A DON JOSÉ MARÍA DE LA VIÑA VARELA, PROFESOR E AMIGO, POLAS ESTUPENDAS FOTOS.


lunes, 25 de septiembre de 2017

"EL HIJO QUE QUIERO TENER" de El Pont Flotant

(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

DUDAS PARA UNA HOJA DE RUTA VITAL
 (A propósito de “El hijo que quiero tener”, de El Pont Flotant)

SANTIAGO PAZOS


“Más que en las respuestas, lo importante y verdaderamente interesante se esconde siempre en las preguntas que haces”. Esta es una afirmación que escucho bastante a menudo a todo tipo de gente, aunque fundamentalmente la repiten mucho esos científicos acostumbrados a cuestionarse todo lo que acontece en el universo. Y los poetas, también los poetas construyen sus versos escudriñando en ese mundo velado que asoma tímido detrás de cantidades ingentes de preguntas huérfanas de respuestas.

El Pont Flotant hace otro tanto en “El hijo que quiero tener”, se cuestiona la hoja de ruta que supuestamente llevamos marcada en nuestro ADN todos los seres humanos. Y sus respuestas no son más que otras preguntas nuevas que van ocupando el espacio de las preguntas viejas que nuestros antepasados han debido de hacerse repitiendo otras que ya habían escuchado antes.

Dudas, la vida es un mar de dudas. Este experimento intergeneracional desvela con sencillez, y desde la humildad propositiva, que para ser libres, para ser lo que queremos ser, tenemos que vencer nuestros temores, superar los miedos, buscar referentes y aprender de ellos. Y que, aun suponiendo que acertemos, siempre nos perseguirá la sospecha de que caminamos errados hacia no se sabe qué ni adónde.


Somos como la plastilina, (¡Qué gran metáfora!), con la que juegan los niños que aún no saben que querrán ser de mayores. Y como plastilina moduló Álex Cantó a los veinte ciudadanos anónimos de Carballo (de todas las edades) que participaron en la realización de esta obra de teatro tan necesaria y tan auténtica.

Participación entusiasta, (una de las señas de identidad de este FIOT 26), canalizada a través de un taller de interpretación en el que la empatía convierte en una experiencia única. Lo digo con admiración, porque asistí como privilegiado espectador a una de las sesiones y temí que, gustándome tanto la experiencia, la obra en sí misma me defraudase.

Trabajar con extras que desempeñan una labor tan primordial convierte el  proceso creativo en un permanente ejercicio de renovación de energías. Un flujo y reflujo de información que enriquece el proyecto y deja un poso inolvidable en esos nuevos actores, que representándose a sí mismos, descubren que en su realidad cotidiana quedan muchas preguntas por hacer.


Trabajo excelente de Álex Cantó, Joan Collado, Jesús Muñoz y Pau Pons, en la creación, dirección e interpretación. 

Emociona la delicadeza con que plantean esa reflexión pedagógica sobre un tema tan enconado y arduo como es la educación infantil y el posterior viaje hacia la senectud. Al final, yo, hijo, padre, abuelo, me pregunto...


Salud

sábado, 23 de septiembre de 2017

GUTI (RÚA DOS CONTOS)

(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

A RÚA DOS CONTOS

GUTI
DONDE HAY HISOPO HAY CEPILLO

SANTIAGO PAZOS



Dice Quico Cadaval que Guti es un tipo que cuenta cuentos de viejas y, como pudimos comprobar ayer en la Cafetería Colón, acierta de pleno. Porque, sin duda, las viejas y los viejos son motivo y parte de las historias que narra un tanto embelesado, como saboreando cada imagen que va desgranando. Me recordaba mucho a Celso Sanmartín, aunque sin ese candor pícaro que tiene el gallego.  

Consiguió meternos sin dificultad en ese entorno rural que lucha por no desaparecer, pero pienso que ese cuidado en no dañar el oído del espectador, manteniendo una cadencia y un volumen agradables de escuchar, aunque lineales en exceso, y ese pronunciado y exquisito respeto por la memoria de sus mayores, asumiendo su continuidad a través de la transmisión oral, menoscaba su comicidad en favor de cierto onirismo que resta agilidad y chispa al espectáculo.

Guti se recrea en los pormenores de esas historias con profusión de referencias etnográficas (profesión a la que, al parecer, se dedica) y suma algunos añadidos de creación propia que adornan con mimo unas aventuras que sorprenden por su aparente veracidad. A mi parecer, una labor con intencionalidad más divulgativa que cómica.   

Dijo en cierto momento, no recuerdo bien a que se refería, creo que algo sobre los curas y el interés, que “donde hay hisopo hay cepillo” y que andaba un poco estrecho. Es posible. Yo no vi otras estrecheces que la falta de algunas risas más, pero puedo afirmar que  si el hisopo con el que nos bendijo estaba cargado de grandes y entretenidas palabras, el cepillo a la salida se lo dejamos cargado de aplausos.  

Salud  

¡A TOMAR LA CALLE!

(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

¡A TOMAR LA CALLE!
 (A propósito de “El apartamento” de Cirk about it)

SANTIAGO PAZOS


  
Aunque la semana pasada disfrutamos de un previo con el estreno de “Muiñada” por la compañía carballesa Galeatro, la inauguración oficial del FIOT 26 se celebraba ayer con “El apartamento” de Cirk about it, un espectáculo circense que concentró en la Plaza del Concello a un público numeroso.


Un éxito de asistencia que demuestra que sacar el teatro a la calle, siempre que el tiempo lo permita, con propuestas para todos los públicos (en formato familiar), como ya se viene haciendo también desde hace años para público “más gamberro” con “A rúa dos contos”, es una apuesta muy positiva.

Y además, esa apertura al exterior remarca una clara intencionalidad por demostrar que las gentes de Carballo y su festival caminan juntos y defienden los mismos intereses. Recalco esta imprescindible comunión porque no es la primera vez que escucho algunas críticas contra un “supuesto elitismo” acaparador alrededor del fiot. Y, sea justa esa crítica, o no, que el teatro tome la calle es siempre un signo de vitalidad cultural que se debe promover e incrementar.

 

En cuanto a Cirk about it, hay que señalar que gustaron más en su faceta acrobática de la segunda parte del espectáculo, con saltos y equilibrios muy logrados, que su versión clown de la primera parte con un tipo de humor que no convenció, o no llegó con claridad, al público mayoritariamente infantil. Aun así, señalar que hacen una propuesta muy simpática de como la vida cotidiana puede ser más divertida si la adobamos con desenfado y creatividad. 

     

Salud 

martes, 19 de septiembre de 2017

"MUIÑADA", de Galeatro

(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

APRENDER XOGANDO
(A propósito de “Muiñada”, de Galeatro)

SANTIAGO PAZOS


Se revisaramos o libro da derrogada “Educación para a cidadanía”, (materia lectiva que tanto incomodaba a José Igancio Wert, Ministro de Educación do primeiro goberno de Mariano Rajoy polo Partido Popular), e o comparásemos co texto de “Muiñada” escrito por Ana Carreira veriamos que concordan moito na temática.

A defensa da igualdade entre persoas de distinto color ou sexo, a liberación da muller traballadora, o respecto polos dereitos alleos, a loita en contra dos privilexios por motivos económicos, ou a ecoloxía, mesturados nun simpático e amoroso conto infantil educativo localizado na Galicia máis tradicional, son temas que, entre outros,  van xurdindo dun modo sinxelo, xogando, entre recursos cómicos que buscan aprender cun sorriso estas cousas tan serias.

A presentación plástica, condicionada sen dúbida por ese respecto e intencionada defensa da tradición, é un tanto pastoril, marcadamente idílico dende a primeira escena, e penso que un pouco redundante no final con esa restra de refráns e frases feitas para consumo cotiá que, máis que engadir valor, entorpecen a claridade e sinxeleza da mensaxe que pretenden amosar.

Boa dirección de Davide González, destacando a axilidade no ritmo e nos tempos escénicos que favorecen a liberdade coa que se moven os protagonistas, nunha escenografía bucólica pero fidedigna de Anahí Taraburelli. E unhas interpretacións moi naturalistas, con frescura, tanto de Tone Martínez, como de Alba Bermúdez, que aproveitou ben o asesoramento de danza de María Martínez, e amosa unha voz moi cálida, aínda que precisa perder o medo a mirar ao público de fronte. E dígolle isto último con agarimo, porque entendo que estiveron a altura pese a responsabilidade que esta estrea tiña para unha compañía que comeza o seu rumbo asumindo un reto tan importante. Polo que espero e desexo que teñan un recorrido cheo de éxitos.


Saúde



sábado, 16 de septiembre de 2017

FIOT 2017

(FIOT 2017)
26 FESTIVAL INTERNACIONAL
OUTONO DE TEATRO DE CARBALLO

CONTRA LA MELANCOLÍA, MÚSCULO
(NINGÚN FIOT PASADO FUE MEJOR)

SANTIAGO PAZOS   


Cartel diseñado por Juan Félix Gende Díaz

Como flamencos nos pusimos muchos fioteros de pro al conocer el programa de esta 26 edición. Cual herejes, no mostramos ni la más mínima añoranza, ni nos embargó un ápice de morriña por aquella empalagosa e indigesta crema pastelera que nos dieron el año pasado para celebrar los 25.

Por eso, hoy puedo afirmar sin complejos que ningún FIOT pasado fue mejor. O, si prefieren, como suele decir el Presidente de Telón y aparte, y Director del FIOT, Alberto Sueiro: “esta será la mejor edición de todos los tiempos”.

 

Es decir: todo lo bueno está por venir. Todo lo pasado será enterrado bajo toneladas de memoria indiferente. Y sí, ya sé, en 2016 vimos algunas cosas buenas, incluso excelentes, y en ediciones anteriores pudimos disfrutar de obras y acontecimientos extraordinarios, (no me duelen prendas en reconocerlo porque es de justicia hacerlo), pero… ¿Qué nos importa?... Ya pasó. La estela que deja el barco se confunde con las olas que el mar produce sin pausa.

Así es el teatro. El éxito de ayer te abrirá la puerta hoy, pero nada te asegura que al terminar el día tu hoja de servicios siga impoluta. Ahí radica la pasión y el riesgo: un quiebro en la voz, un traspié accidental, un gesto impreciso o una mala recepción del mensaje puede arrastrar por el lodo los laureles más brillantes que este firmamento de cartón piedra haya iluminado.

Contra la melancolía que podamos sufrir por las ausencias, o preferencias no complacidas, la organización nos ofrece corazón. Enseña músculo por poder. Así, el teatro que veremos entre el 16 de septiembre y el 28 de octubre de 2017 es de lo mejor/mejor que se ha estrenado en España en el último año, sobre todo en Madrid,  y además asistiremos a varios estrenos que nos convertirán en centro de referencia dentro del mundo de la escena.

Este FIOT 26 asume riesgos al apostar por un teatro analítico, contemporáneo, que profundiza en una visión actual, plural y crítica de la condición humana. Pero lo hace en muy buena compañía. Los directores de escena con más prestigio y éxito de la última década estarán en Carballo: entre otros, Alfredo Sanzol, Pablo Messiez, Miguel del Arco y Mario Gas. Ahí queda eso. No se puede pedir más. Y, disculpen si no cito más que a una entre las muchas estupendas actrices y actores que pisaran nuestro Pazo da cultura, porque vuelve a visitarnos Doña Nuria Espert.

 
Pero sigamos, a compañías de contrastado prestigio como Teatro de la Abadía, o Kamikaze Producciones, se unen Titzina Teatro que nos agasaja con su segundo preestreno en Carballo. Nuestro admirado Cándido Pazó estrenará su última creación, nada menos que sobre Eduardo Pondal. Y asistiremos a la puesta de largo de Galeatro, con nuestra Alba Bemúdez como primera actriz.  Como ven, simple y llanamente un lujazo.

 
Además, a todo esto tenemos que sumar la edición más participativa del OTNI, espacio con identidad propia donde la vanguardia y la investigación de nuevos lenguajes teatrales se materializan en obras que huyen de todo convencionalismo. Y en A RÚA DOS CONTOS veremos de nuevo, entre otros muchos, al maestro Quico Cadaval, a Marta Lado de estreno absoluto y a Félix Albo.   

Y cabe destacar que la apuesta por la producción propia y la coproducción, o  la participación del público, infantil y adulto, en las actividades del FIOT como algo más que simples espectadores, son alguna de las claves que marcarán, sin ninguna duda, el futuro del otoño teatral carballés. Participación, también, reclamada a los creadores y profesionales del teatro con ese novedoso Certamen de Microteatro Metro Cuadrado del que hablaremos profusamente en otro momento.

Queda mucho por reseñar, la Escuela del Espectador, los Fiotiños, el Concurso de Teatro Lido, los Café con… Etc. Etc. Etc. Pero será mejor que para recabar toda la información que necesiten acudan a

¡Contra la melancolía, músculo!


Salud